Tratamientos
Tratamientos de baja y alta complejidad: qué son y en qué se diferencian
Publicado el 5 de octubre de 2026 · Equipo editorial de clinicasdefertilidad.net
En resumen: Los de baja complejidad (como la inseminación) ocurren dentro del cuerpo; los de alta complejidad (FIV, ICSI) combinan óvulo y espermatozoide en el laboratorio. La elección depende del diagnóstico, la edad y el tiempo buscando.
Baja complejidad
Incluye la estimulación ovárica con seguimiento y la inseminación intrauterina (IIU): se prepara una muestra de semen y se coloca dentro del útero en el momento de la ovulación. La fecundación ocurre en el cuerpo.
Alta complejidad
- FIV (fecundación in vitro): se obtienen óvulos mediante una punción, se fecundan en el laboratorio y los embriones se transfieren al útero.
- ICSI: un espermatozoide se inyecta directamente en el óvulo. Se usa sobre todo cuando hay factor masculino.
- Los embriones sobrantes pueden vitrificarse (congelarse) para usarlos después.
Cómo se decide
- El diagnóstico: trompas, ovulación, calidad del semen y reserva ovárica.
- La edad de la mujer y el tiempo de búsqueda.
- Resultados de tratamientos previos.
- Los valores y las posibilidades de la pareja, incluida la cobertura y el presupuesto.
Qué preguntar
Pedí que te expliquen por qué te proponen ese tratamiento y no otro, y cuántos intentos de cada tipo suelen recomendar antes de cambiar de estrategia. Antes de aceptar un presupuesto, revisá las preguntas sobre costos.
Contenido informativo y general, elaborado por un equipo editorial. No constituye consejo médico ni reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
